Diario de un sentimiento





Diario 1

6 de marzo de 2012

No te quiero, nunca pensé que diría esto pero no te quiero. Hoy, un poquito más que ayer, he decidido convencerme a mí misma de que no te quiero, y hoy me lo he creído. Dicen que las personas no cambian, o eso creo. He ardido en falsos amores con la esperanza de no quemarme y llegaste tú para destruirme. Conseguí que poco a poco cada recuerdo doliese menos, que el peso de tu ausencia fuese cada vez más pequeño en mi interior, conseguí también convencerme de aquello que antes me parecía imposible, como que podría olvidarte.
Te he recordado a ti el doble de veces que mis neuronas pueden llegar a pensarte, he sido espectadora entre un conflicto entre mis recuerdos y mis pasadas penas, entre mi cabeza y mi corazón y he decidido que no te quiero.
Y hoy, me he sentado en las orillas del tiempo y he aprendido a mirar más allá y a disfrutar del sol más que de tus mentiras, he creído en mi y, por fin, puedo decir en alto, ya no te quiero, pero esta vez, creyéndomelo. Piérdete.

Diario 2

14 de mayo de 2012

Te imagino, te imagino bailando locamente esa canción. Te imagino caminando con paso acelerado llegando tarde a todos lados. Te imagino aguantando las carcajadas, mientras yo, muriéndome en otros falsos amores, aun no te conozco.
Te imagino perfecto, al menos para mí. Te imagino escapando de la realidad porque para ti es aburrida y me imagino a mi enamorada de tus locos planes mientras yo, preguntándome aun que es amar, aun no te conozco.
Te imagino, te imagino a ti y a tus brillantes ojos que iluminan los míos al verte, te imagino con tu preciosa sonrisa e imagino que soy yo la responsable de ella, te imagino haciéndome feliz, mientras yo, ardiendo en fantasías, aun no te conozco.
Te imagino, te imagino y no dejo de imaginarte. Te imagino tanto que yo misma me ahogo en mi propia y absurda soledad. Te imagino y no dejaré de imaginarte, porque sé que nos conoceremos, que nos haremos realidad.





Diario 3

23 de agosto de 2012

No lo aguanto más. No aguanto esta mierda, viviendo una situación que ni yo misma entiendo, no encuentro la solución a mis problemas y parece que lo único positivo que veo es que no puedo ir a peor, pero sí, siempre encuentro el modo, por imposible que parezca de ir a peor. Estoy cansada, pero no consigo dormir y todo esto se podría resumir en una gran basura que me quita las ganas de vivir.
Estoy harta de ahogarme en cada cosa que me pasa cada vez más y más sin saber como salvarme. Estoy sola y perdida en  mi mente, no hay nadie a mi alrededor que pueda salvarme de mi misma. Quizás la única solución sea acabar con todo, conmigo, con esta pena que me pesa. Y es que, no se si me estoy volviendo loca o no, pero cada vez esa arma me resulta más tentadora, al fin y al cabo, yo soy lo que más daño me hago.

Diario 4

13 de diciembre de 2012

Hoy he ido a visitarte, he hablado sin parar y te he contado como estoy. Tengo que admitir que te he mentido, no estoy bien, y no soy capaz de estarlo. No puedo ser feliz, este vacío constante que tengo en el pecho no me lo permite, el dolor se apodera de mí y el silencio de su ausencia es el peor de los sonidos y quizá sea porque no paro de pensarle o porque era una parte imprescindible de mi pero cada vez siento este vació más profundo, más doloroso y su recuerdo más grande. Hoy he ido a visitarte, he hablado sin parar y te he mentido, pues te echo de menos y lo único que desearía sería dejar de hablarle a tu foto, a tu nombre grabado en piedra y a esa horrible y dolorosa fecha en la que te fuiste que no deja de repetirse en mi cabeza. Hoy he ido a visitarte y ese dolor, una vez más, ha crecido y ha empapado de lágrimas cada rincón roto de mi alma que tu ausencia aun no rompió.

Diario 5

7 de febrero de 2013

Llueve, llueve y me doy cuenta de que la noche no es más que un amasijo de sentimientos que invaden mis miedos para que me cueste aún mas despertar. Hoy llueve, llueve y se calan mis heridas, se inundan mis magulladuras causadas por mi frio pasado, como la tarde de hoy, y les cuesta cicatrizar. Está lloviendo y tú no estás, y no encuentro un paraguas que detenga el diluvio de tus recuerdos. A veces, y esos son los días que mas me duelen, llueve cuando el sol está a punto de llegar. Mientras tanto seguirá lloviendo, y yo también.

Comentarios

Entradas populares de este blog

comentario de texto "Lo fatal" de Rubén Darío

síntesis del comentario de texto de "Lo fatal" de Rubén Darío

Comentario del libro relacionado con un subtema de la familia