comentario de texto "Lo fatal" de Rubén Darío
“Lo Fatal”
Rubén Dario
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror…
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
y el temor de haber sido y un futuro terror…
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!…
ni de dónde venimos!…
En una primera lectura podemos observar que se trata de un poema
sobre el dolor de vivir y la
incertidumbre de “el
saber a donde vamos, ni de dónde venimos” como narra el autor en sus últimos
versos, haciendo referencia a la angustia existencial que aparece a lo largo
del poema.
El autor expresa en
este poema sus ansias por la muerte y el dejar de sentir, dado que no le
encuentra un sentido a la vida.
Los campos léxicos
que hemos encontrado son: por un lado, el campo léxico de la naturaleza (árbol,
piedra, racimos, ramos) que hace referencia a su inanimación y exaltando su
envidia y deseo por la misma; por otro lado aparece presente el campo léxico
referido al miedo (temor, terror, espanto, tumba, fúnebre...) que es el que
refuerza la principal temática del texto: las ansias por la muerte.
Unas primeras
impresiones obtenidas a lo largo de este texto son que se trata de un poema en
el que el autor muestra su mas negativa visión de la vida, hace reflexionar al
lector sobre la vida y la muerte (y lo que hay después de esta) y nos enseña su
anhelo por su muerte mostrando su animosidad hacia aquellos elementos de la
naturaleza que no son sensitivos.
Este poema se divide en cuatro partes: una primera parte que va
desde el primer verso al
cuarto, en los que
el autor muestra su dolor por ser consiente, al contrario que los seres que
nombra “Dichoso el árbol que es apenas sensitivo, y más la piedra dura, porque ésa ya no siente” (primer y segundo verso);
la segunda parte que va desde el quinto al noveno verso, en los que expresa la angustia ante la incertidumbre de la vida,
en contraste con la certeza de la muerte “Y el espanto seguro de estar
mañana muerto, y sufrir por la vida y por la sombra y por lo que no conocemos”
(séptimo, octavo y noveno verso); la tercera parte va desde el décimo verso
hasta el onceavo, en los que aparecen comparados dos polos opuestos de vida:
los placeres de la vida y el dolor de la muerte “Y la carne que tienta con sus
frescos racimos, y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos”; la cuarta y
última parte está compuesta por los versos doce y trece, en los cuales se habla
de la angustia existencial ya anteriormente mencionada pero que aparece
sintetizada en los versos finales “Y no saber adónde vamos, ¡ni de dónde
venimos!...”
El tema principal es la contraposición de la muerte y la vida que
aparece constantemente en el poema, es la
reflexión angustiada sobre el dolor de vivir producido por el dudoso sentido de
la vida humana, contrapuesto a la certeza de la muerte, en estos versos se
puede observar dicha contraposición “No hay dolor más grande que el dolor
de ser vivo, ni mayor pesadumbre que la vida consciente” “Y el espanto seguro
de estar mañana muerto, y sufrir por la vida”.
Un subtema presente es el deseo a la muerte y a dejar de sentir “Dichoso
el árbol que es apenas sensitivo, y más la piedra dura, porque ésa ya no
siente”. Otro de los temas presentes es el dolor de estar vivo, en estos versos
se puede observar: “Pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo, ni
mayor pesadumbre que la vida consciente”. Aparece como subtema la incertidumbre
de no saber a donde vamos y lo inexplicable de saber de dónde venimos “y no
saber adónde vamos, ¡ni de dónde venimos!...”. Por último, aparece el tema del
temor a lo desconocido y el sufrimiento hacia este “Ser, y no saber nada, y ser
sin rumbo cierto, y el temor de haber sido y un futuro terror...”
El poema consta de tres estrofas: las dos primeras son
serventesios de versos alejandrinos
(catorce sílabas) de rima consonante y alterna (ABAB –
CDCD), y la última es otro serventesio pero con la particularidad de que el
último verso, en vez de ser un alejandrino, se fragmenta en dos, un eneasílabo
y un heptasílabo. El uso de alejandrinos y eneasílabos son innovaciones
modernistas. Se puede considerar, según las fuentes de documentación empleadas,
un soneto truncado, el cual consiste en que el último terceto se reduce a dos
versos.
En el último apartado
en el que se divide internamente el poema se
trata de una síntesis de
toda la angustia existencial que se nos muestra en todos los versos anteriores. Los versos 12
y 13 se resaltan por adoptar una forma métrica diferente y por ser
exclamativos, para manifestar con mayor efusividad el mensaje que se busca
transmitir. Existe una gradación ascendente de términos que significan miedo,
angustia: temor, terror, espanto (sexto y séptimo verso) y que abarcan los
tres tiempos: presente (ser sin rumbo cierto), pasado (el temor de haber sido)
y futuro (un futuro terror).
Los principales recursos que se pueden observar en el poema empleados
por Rubén Darío consisten en un modo de repetición para añadirle expresividad a
esta obra. Se pueden observar, por ejemplo: que hay una presencia de
polisíndeton a lo largo del poema, que se puede ver reflejada en los siguientes
versos: “Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto, y el temor de haber sido
y un futuro terror...” (quinto y sexto verso), “y sufrir por la vida y por la
sombra y por lo que no conocemos y apenas sospechamos, y la carne que tienta
con sus frescos racimos, y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos, y no
saber adónde vamos…” (desde el octavo verso hasta el doceavo), en estos versos,
el autor hace empleo de este recurso puesto que repite una cojunción (en este
caso el “y”) para añadirle una mayor expresividad a sus versos; podemos
encontrar que en el poema aparece el uso de antítesis y que aparece a lo largo
del poema en versos como: “sensitivo / ya no
siente” (primer y segundo verso), “ frescos
racimos / fúnebres ramos” (décimo y onceavo verso) “por la vida y por la sombra” (octavo
verso), en estos versos se puede ver claramente como el autor hace una relación
de oposición de ideas con el empleo de antónimos, con ello el autor busca
mostrar al lector una clara visión de lo que quiere expresar (su
intencionalidad); por último lugar, nos muestran
los dos polos opuestos de la vida humana: lo erótico vital “la carne que tienta
con sus frescos racimos” (décimo verso) y la muerte “la tumba que aguarda
con sus fúnebres ramos” (onceavo verso). Para expresar esta oposición utiliza
el paralelismo sintático.
En esta obra lírica
modernista, el autor realiza una reflexión angustiada sobre el sentido de la
vida humana y el dolor de vivir, con la sombra de la
certeza de la muerte. El `yo' del poeta describe su angustia a lo largo del
poema. Rubén Darío se preocupa por la muerte y el que vendrá después de ella,
como nos permite observar en los versos de “Lo Fatal”, título que expresa aquel
dolor que siente. “Lo fatal” da a
conocer la interioridad y el pensamiento del autor que se ha vuelto consiente
de que la muerte y, por la forma en la que esta escrita la obra, podemos
deducir que el autor la ha escrito en su viejez, debido a que se da cuenta de
que le queda menos tiempo de vida y le atormenta su incertidumbre hacia lo
desconocido. Por un lado se quiere disfrutar de los placeres ofrecidos por
la vida, por otro se siente acechado por la muerte, que se le presenta como
sombra que oscurece su presente y desvanece el futuro.
Esta obra pertenece a Cantos de
vida y esperanza, una obra publicada por Rubén Darío en 1905, la obra más
representativa de su etapa simbolista, en la expresa mayor preocupación por los
temas filosóficos (es el caso de esta poema). Existe una relación entre este
texto y otras obras de Rubén Darío como: Oda
a mitre, El canto errante, Poema del otoño y otros poemas, Canto a la argentina y otros poemas o Lira póstuma, debido a que estas obras
líricas fueron escritas en la misma etapa simbolista que experimentó el autor,
y por lo tanto todas ellas tienen algo en común: en todas ellas se ve reflejado
el tema filosófico (relacionado con el sentido de la vida y el paso del tiempo)
y social.
Este poema pertenece al
movimiento del modernismo, el cual comienza a finales del siglo XIX. El
modernismo revindica lo exótico y exquisito y aquellos autores modernistas ven cierta vulgaridad en la sociedad industrial, a la
que intentan oponerse exaltando la belleza y la armonía. Poniendo en relación el poema “Lo fatal” con
el movimiento y época a la que pertenece, este poema no posee aquel ánimo de
búsqueda de la belleza y la perfección en sus versos. Aquellas características
propias del modernismo que podemos encontrar en este texto son: Se trata de una
obra influenciada por el simbolismo (búsqueda del sentido oculto y misterioso
de la vida dentro del yo poético), también por el pensamiento irracionalista
(pesimismo) caracterizado por una amargura vital provocada por el
desconocimiento del sentido de la existencia humana, como podemos observar en
versos como “Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto”
o “No saber adónde vamos, ¡ni de dónde venimos!...”; El tema modernista que se
desarrolla es el pesimismo vital provocado por la incertidumbre sobre el
destino del hombre: “No saber adónde vamos, ¡ni de dónde venimos!...”; Tiene
una métrica propia del estilo modernista con versos poco usados (alejandrinos)
y con renovación de las estrofas (soneto); También podemos observar la tristeza
y melancolía rebosante de sentimientos y preocupaciones universales propias del
modernismo español.
Las fuentes de documentación que hemos
empleado en la realización de este trabajo han sido el libro de texto y esta
dirección web:
http://literaturauniversalrubendario.blogspot.com/2012/04/analisis-del-poema-lo-fatal.html
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